Enamorarme de ella después del divorcio capítulo 38

Enamorarme de ella después del divorcio capítulo 38

”Capítulo 38
Dentro de la sala, Grace y sus visitantes todavía discutian sobre irse a casa o no, cuando la enfermera
entró en la sala para decirles que el horario de visitas se habia terminado.
De inmediato, Stella pareció incómoda.
En este momento, la batería de su móvil se había agotado y no era cierto que un amigo vendría a
recogerla. Ahora le pedían que abandonara la sala, puesto que la hora de visitas ya habia pasado, por lo
que no tendria más remedio que marcharse.
Stella se dijo que la próxima vez que viniera a ver a su abuela, antes tendría que hacer bien su tarea.
Y lo primero seria revisar cuidadosamente el horario de este hombre, para no tener que encontrarse con
él una y otra vez en el hospital.
No era agradable tener que ver a su enemigo en el trabajo y también fuera de él.
Sin duda, habia tenido muy mala suerte con eso.
Grace los miró y urgió a su nieta: “Stella, tienes que irte! En verdad se está haciendo tarde y, de todas
formas, la enfermera ya dijo que las visitas han terminado. Me parece que son más de las diez de la
noche y me preocupa que andes fuera a esta hora“.
La anciana estaba ansiosa de que se marcharan de una vez.
Ante esto, Stella no pudo negarse más, pese a que no quería que RK la llevara hasta su casa.
Y, por otro lado, tampoco estaba bien que interrumpiera el descanso de su abuela, ya que eso afectaria
su salud.
Con una mirada angustiada en su rostro, finalmente concedió: “Muy bien, abuela! Me yoy“. “Excelente,
cariño! Vete de una vez“, dijo Grace, al tiempo que le guiñaba un ojo a RK.
Stella no pasó por alto el gesto de su abuela, segura de lo que implicaba.
“No te preocupes, abuela!, te enviaré un mensaje después que deje a Stella en su casa“, le dijo RK.
Como siempre, cada vez que él hablaba, su voz sonaba tranquila y firme. Tal vez por eso, todo lo que
decía parecia ser muy convincente.
De alli que se ganara la confianza de la gente con tanta facilidad.
Grace, por supuesto, no era una excepción y tal vez ese fuera uno de los motivos que la llevaban a creer
que si Stella se quedaba con Rene, lograria ser feliz.
Pero la joven frunció el ceño, odiando más que nunca a este hombre por engañar así a su abuela.
Era imposible que hubiera algo entre ellos, pero Grace lo malinterpretaba todo una y otra vez. ¿Cómo
era posible que eso lo divirtiera tanto?
“¡Abuela, no hay necesidad de molestar al señor Kingston!“, dijo Stella con el semblante adusto.
Si su abuela supiera la verdadera relación entre ella y RK, comprendería lo absurdo de su
comportamiento. Pero él era demasiado obcecado.
Ya le había dicho que no viniera más a ver a Grace, pero el la ignoró por completo e insistia en venir al
hospital una y otra vez para visitar a la anciana y divertirse, dejando que ella se hiciera ilusiones.
Por más que se esforzaba, Stella no podia ver qué ganaba él con eso.
“¡Oh, no digas eso, Stella! En verdad es muy tarde para que andes sola por ahí, y únicamente estaré
tranquila cuando sepa que Rene te ha dejado en casa“.
Después Grace los despidió con un gesto y añadió: “Bueno, basta ya de tanta palabreria! Váyanse de una
vez, que estoy cansada y quiero acostarme. ¡Una cosa más, Rene! Por favor, ten cuidado en el camino,
¿de acuerdo?”
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“¡Por supuesto! Bien, jvámonos!“, respondió RK cortésmente
Tras las despedidas, Stella salió del hospital junto a RK, de muy mala gana.
No podia negarse sin armar un escándalo en la sala, frente a su abuela.
Y mucho menos lo haria ahora, cuando estaba a solas con él, ya que conocía muy bien su temperamento.
¡Nadie se atrevia a desobedecer al presidente!
Y si se arriesgaba, sería ella quien sufriria al final, de eso estaba segura.
Enseguida recordó cómo era su vida hacía seis años, cuando aún estaban casados.
En aquel momento, Stella todavía estaba en la universidad, a diferencia de RK, quien llevaba ya un buen
tiempo en sociedad.
Por lo general, ella no pasaba mucho tiempo en casa y dedicaba la mayor parte del tiempo a sus
estudios. Pero volvia durante las vacaciones de verano o de invierno.
Una vez allí, no tenía mucho que hacer, porque RK casi siempre se iba en viajes de negocios y ella se
limitaba a deambular sola por la casa.
Era como un fantasma.
Por supuesto, habia sirvientes, pero todos estaban bajo el mando de RK y ella no tenía nada que ver con
ellos ni con el manejo de la mansión.
Asi que lo único que tenia que hacer todos los dias era dormir y comer. Nada más.
Salvo los sirvientes, que solo hacían su trabajo, ella era la única que vivía en esa enorme mansión.
Por supuesto, ansiaba salir de compras o de paseo con sus amigas, pero cada vez que se lo sugeria a su
marido, él siempre se negaba y le prohibia salir con ellas.
Únicamente podría hacer sus compras si salia con él, le dijo.
Pero en su corazón, Stella se sentia profundamente amargada.
¡Por todos los cielos! Quiero salir de compras con mis amigos para quejarme de este hombre y de la
forma como me mantiene prácticamente bajo arresto domiciliario‘, se decia.
Llegó un momento en que tuvo que resignarse al hecho de que solo podria salir con RK
Al menos, eso era preferible a quedarse en casa, aburrida y solitaria.
Así que un buen dia, ella le pidió que salieran.
Y RK accedió a que fueran al centro comercial esa tarde, para pasear y hacer compras.
De manera que Stella se esmeró para verse muy hermosa, porque esta era la primera cita que tenia con
el y quería verse bien.
No obstante, después de arreglarse, lo esperó durante mucho tiempo, pero él no vino.
Así que decidió ir a la empresa y buscarlo personalmente.
Se preguntó si él habría olvidado el compromiso, o si algo surgió de repente, pero en cualquier caso, ella
no quería que la salida se estropeara.
¿Cuántas mujeres en el mundo van a buscar al hombre a su empresa durante su primera cita? Muy
pocas, seguramente.
Pero Stella lo hizo.
Se sentía muy mal, pero igualmente se esforzó y llegó hasta el edificio de oficinas.
Tomó el ascensor que subia directo a la oficina presidencial.
Pero tan pronto como abrió la puerta, se encontró con una escena que la dejó sorprendida y
profundamente herida.
Sintió que el suelo se abría bajo sus pies.
Miró a las dos personas alli y quiso reírse de sí misma.
Como una tonta, lo había esperado en casa, arreglándose porque iban a salir juntos.
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¿Y qué era lo que estaba haciendo él mientras tanto? Nada menos que jugar con su hermana, Sophia.
Ella puso todo su esfuerzo en arreglarse y además no había comido nada.
¿Y para qué? Pues para verse hermosa ante sus ojos y tener buen apetito cuando fuera a cenar con él.
¡Qué desperdicio!
Sin embargo, ella sabia desde el principio que solo era el reemplazo de su hermana, pero poco podia
hacer para evitar que su corazón latiera desenfrenadamente por él.
Y lo peor de todo era que el amor de RK no le pertenecia, y nunca sería suyo, puesto que se habia
enamorado
de otra.
Después de verlos juntos en la oficina, su corazón se rompió en mil pedazos.
Tras el desconsuelo no tardó en llegar la furia. Ya no queria vivir con él, porque también tenia algo de
respeto por sí misma.
¿Como podría quedarse con un hombre que la engañaba con su propia hermana, y que no tenia reparos
en hacerlo dentro de su oficina?
Stella decidió regresar a casa y hacer sus maletas, convencida de que ya nada tenia sentido.
¡Adelante!, si quieres vivir con Sophia, ve y hazlo‘, se dijo.
Ella ya no queria tener nada que ver con él.
Pero lo que nunca imaginó fue que él se lo impediría.
Después de aquel incidente, la puso bajo arresto domiciliario y no la dejó salir de casa para nada. Él fue
quien la engañó, pero ella resultó castigada con la reclusión.
Así, desde el comienzo de sus vacaciones de verano hasta el comienzo de su semestre, Stella no pudo
salir ni una sola vez de la mansión durante dos meses.
Mientras tanto, él se fue de viaje de negocios y no volvió más a la casa en todo ese tiempo.
Solo cuando la escuela estaba a punto de comenzar, fue que RK le permitió ir a la Universidad.
El incidente estaba grabado en su memoria.
Este hombre autoritario y miserable la habia engañado.
Le impidió abandonar su casa, pero en ningún momento dijo algo acerca del incidente en la oficina. No
había hecho nada para compensar el agravio.
De vuelta al presente, de repente lo oyó decir: “Entra al auto!”
¡Vaya! Apenas habían salido del hospital y él ya estaba dándole órdenes nuevamente.
Su aura siempre fue muy fuerte y no estaba acostumbrado a ser rechazado.
De todos modos, siendo consciente de sus dos amenazas más recientes, Stella ya no pretendia luchar.
Sabia perfectamente que sin importar cuánto lo intentara, no podría escapar de él. Así que lo mejor era
subirse al auto antes de que la metieran a la fuerza.
Procurando evitarse problemas, lo siguió sin protestar.
Pero cuando estaba a punto de entrar al auto, vio que el conductor que le habia abierto la puerta a RK le
decial respetuosamente: “Señor Kingston!, la señorita Richard acaba de llamar, ¿desea ir a su casa esta
noche?” Después que terminó de hablar, el hombre miró de soslayo a Stella, que se encontraba de pie
detrás de su jefe. Solo entonces se percató de que había dos señoritas Richard.
Stella se detuvo y bajó la cabeza, dudando acerca de lo que debería hacer a continuación, o si debería
pretender que no habia oido nada.
Aunque sin importar lo que pasara, lo cierto es que se sentia muy incómoda y la sensación era bastante
desagradable.
Quizá aún albergaba sentimientos hacia RK, o tal vez no era capaz de renunciar completamente a él, a
pesar de todo.
Sí, eran emociones complicadas, pero de una cosa estaba segura.
Ambas estaban erradas y no la llevarían por el buen camino.
Seis años era tiempo más que suficiente para que cualquiera se diera por vencido.
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Incluso si solo fuera una sombra en su corazón….
Finalmente, Stella dio dos pasos hacia atrás: “Ya que el señor Kingston está ocupado, no lo molestaré
más. Puedo irme sola“, dijo con calma.
De todos modos, él iría a visitar a Sophia, ¿por qué rayos insistía descaradamente en que lo
acompañara? El hecho de que los vieran juntos solo haría que la gente malinterpretara la situación.
RK ni siquiera pareció reaccionar a su sugerencia. Incluso la miró con frialdad, como si ella no se hubiera
dirigido a él, o como si sus palabras no valieran nada.
Con el semblante imperturbable, RK miró al conductor y le ordenó con voz gélida: “Llámala y dile que no
tengo tiempo esta noche!”
“Si, señor Kingston!”
Tan pronto como el conductor terminó de hablar, continuó dándole órdenes a Stella.
“Tú… ¡Subete al auto!“, exclamó después con brusquedad.
Enseguida, RK se deslizó sobre el asiento y golpeó lentamente con el dedo la ventanilla, diciendo con
calma: “¿Quieres que me ocupe personalmente de que subas?”
Los profundos ojos azules de RK quedaron fijos en Stella, como un depredador hipnotizando a su presa.
Debido a que la luz dentro del auto era muy tenue, ella apenas podia ver el resto de sus facciones. Pero
el tono de su voz denotaba claramente sus intenciones. ¡Él quería forzarla a subir! ¿Dónde quedó la
buena educación que demostraba siempre ante su abuela?
Entonces el enojo la hizo plantarse con fuerza en el pavimento.
Poco faltó para que golpeara el suelo con los pies, pero en todo caso, dio rienda suelta a su ira.
“¡Señor Kingston!, soy libre de subir a su auto o no hacerlo, ¿qué derecho tiene a obligarme?”
¡Este bast*rdo! Desde su regreso, estaba empeñado en controlar todos y cada uno de los aspectos de su
vida. Comenzando por su trabajo hasta la enfermedad de su abuela, ¿en qué cosa no intervenia?
Es más, desde su regreso al país sintió como si cayera en una especie de trampa.
Después prosiguió: “Además, usted tiene una prometida! Entonces, ¿por qué sigue haciendo cosas tan
confusas y ambiguas para que la gente lo malinterprete?”
Stella miró al hombre sentado dentro del auto, y a pesar de que estaba de pie frente a él, todavía se
sentia amenazada.
Así y todo, no dejaba de sentir una especie de opresión. Aquel hombre esparcia un aura tal, que hacia
creer a todos que nadie era digno de tocarlo.
RK la miró con indolencia, como si todo lo que ella decia no tuviera nada que ver con él.
Stella estaba enojada y agraviada, pero él se mostraba relajado y tranquilo, como si no comprendiera el
motivo de su furia.
“¿Malentendido?“, dijo por fin.
“¿Es un malentendido llevarla de regreso a su casa, señorita Richard?”
Por sus palabras, se diría que llevar a su exesposa en su auto era algo muy justo.
Pero esto no calmó la furia de Stella.
“i¿Te atreves a decir que no finges delante de mi abuela, dejando que te malinterprete?!“, lo confrontó
ella con indignación.
“¿Acaso no le mientes cuando le dices que no tienes novia y que estarias encantado de salir conmigo?”
¡Si eso no era ser ambiguo y mentir descaradamente, Stella no sabía que otra cosa podria ser!


Enamorarme de ella después del divorcio

Enamorarme de ella después del divorcio

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Author: Artist: Released: 2023 Native Language: Spanish

Enamorarme de ella después del divorcio Introducción

Enamorarme de ella después del divorcio - Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven...

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