Enamorarme de ella después del divorcio capítulo 46

Enamorarme de ella después del divorcio capítulo 46

Capítulo 46
¡Este hombre era un mujeriego y un tramposo!
Por eso acababa de echarle picante a su café. Ojalá se ahogara con él. ¡Quería envenenarlo hasta la
muerte!
Anoche, Rene Kingston la habia intimidado a más no poder, le mintió a su abuela y engañó a Adrian en su
propia casa. Y como si eso no fuera suficiente, hoy, cuando llegó a la empresa en la mañana, ¡sus colegas
la acusaron de tener una aventura con él!
Así que le serviría este café, deliberadamente arruinado. ¡Veamos si después de beberlo, todavía tenía
fuerzas para ir a enredarse con Sophia!
Enseguida, Stella se dispuso a ir hasta el despacho de RK, llevando el café.
Pero nada más llegar a la puerta, se detuvo y luego caminó de un lado a otro, para detenerse otra vez,
sin decidirse a tocar.
No se le iba de la mente la imagen de Sophia, sentada en el regazo de RK, con la ropa desordenada y en
una situación comprometedora.
Tal era su angustia, que pronto se dio cuenta de que a pesar de los seis años transcurridos, ella nunca
había dejado ir a este hombre.
Ni siquiera ahora se rendia, puesto que solo ella había tomado en serio aquel matrimonio.
Y no podía negar que, en su corazón, se sentía triste ante la inminente boda de RK y Sophia. Sin
mencionar el desagrado de saber que ellos se dedicaban a intimar en la oficina.
Seguramente que cuando se casaran… ¡Ella lo pasaría mucho peor!
Pensando así, Stella se sintió aún más reacia a quedarse en la ciudad.
Mientras permaneciera aquí, este hombre sería como su sombra, sin importar a dónde fuera, ¡él la
seguiría! Así que decidió regresar a la oficina y esperar allí hasta que Sophia se fuera. No quería entrar y
volver a encontrarlos en una situación íntima, ya que le resultaba demasiado incómodo.
“Stella Richard!“, escuchó que la llamaban de pronto.
Era la voz de Sophia.
Stella se volvió para mirarla y observó que sus ropas estaban en perfecto orden.
Pero todavía tenía en la mente su imagen en sostén y con la blusa enrollada alrededor de la cintura.
Sophia le devolvió la mirada a Stella con gesto altanero: “Stella!, ¿qué haces en la oficina de las
secretarias? ¿Estás tratando deliberadamente de seducir a Rene? Sabes que él y yo estamos a punto de
casarnos, ¡así que desaparece y déjanos en paz! Es increíble que hayas vuelto y que además tuvieras el
descaro de trabajar en la compañía de Rene“, dijo en tono hostil.
“Te pedí que no trabajaras en su empresa, pero te negaste a escucharme. Y ahora estás haciendo todo lo
posible por estar cerca de él, ¿cómo puedes ser tan desvergonzada?”
Stella solo pudo burlarse para sus adentros al escuchar este discurso de Sophia.
Ni siquiera valía la pena tomarse la molestia de explicarle la situación.
Por más que se esforzara, la otra no la creería, en vista de que no confiaba en ella.
Siempre había sido así entre ambas, sin importar el motivo del conflicto, pero después de tantos años,
Stella se había acostumbrado.
“¡Escucha, Sophia!, ya que tienes tantas preguntas, creo que es mejor que se las hagas a tu prometido,
no a mí. Él puede responderlas mucho mejor que yo y en todo caso, lo que él te diga será más creible
para ti“, le
contestó Stella.
¿Cómo era posible que Sophia creyera que ella quería quedarse trabajando en la empresa de RK y tener
que verlos juntos todo el tiempo?
¡Si no fuera por razones económicas, Stella ya habría vuelto a Francia!
¡Al menos allí no tendría que encontrarse con él, y nadie perturbaría su vida y la de Adrian!
Capítulo 46
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Al comienzo, Stella le había dado largas a su posible retorno a Francia. ¡No tenía prisa!
Pero todo eso acababa de cambiar tras ver juntos a Sophia y a RK.
¡Fue como si le hubieran dado un golpe de frente, recordándole del peor modo posible que RK iba a
convertirse en un hombre casado!
Y además, con su hermana de nombre, Sophia.
En otras palabras, RK se convertiría en su cuñado el próximo mes.
¡Ante esto, Stella sintió que ya no podía seguir en el país!
Si hubiera sabido a tiempo que RK y Sophia iban a casarse tan pronto, no habría aceptado venir a la
ciudad X para el proyecto. En el extranjero, ella y Adrian habrían estado mucho más tranquilos, sin el
riesgo de encontrarse con este hombre.
Pero la respuesta que Stella acababa de darle, no hizo otra cosa que aumentar el enojo de Sophia.
“¿Me estás pidiendo que le pregunte a él? ¡Por favor, Stella!, ¿qué pasa contigo?, ¿por qué no te alejas
de él? Rene es mi prometido ahora. ¡Hace años que ustedes están divorciados!”
Aquellas palabras estaban cargadas de hostilidad.
Por supuesto, Sophia mostraba su verdadero carácter frente a Stella porque RK no estaba presente, de lo
contrario, su actitud sería otra.
No había un tipo de mujer que le gustara más a los hombres que aquella que se disfrazaba y fingía frente
a ellos.
Stella sabía que no valía la pena molestarse en dar explicaciones. ¡Sophia siempre la trató así! Cada vez
que se encontraban a solas, no tardaba en iniciar una discusión con ella.
Y hasta donde Stella podía ver, su hermana no había cambiado para nada durante su ausencia.
Entonces replicó: “Mira! No dispongo de tanto tiempo libre como tú, y no quiero ponerme a discutir.
Todavía tengo cosas pendientes y, aparte de los asuntos relacionados con el trabajo, no me interesa
hablar contigo“. Después de decir eso, se dispuso a entrar en el despacho de RK, llevando el café.
Pero inesperadamente, Sophia estiró la mano para arrebatar el café que llevaba Stella.
“¿Qué estás haciendo!?“, exclamó esta, muy sorprendida.
Sin mucho tiempo para considerarlo, Stella rápidamente hizo a un lado la bandeja.
No se trataba de que no quisiera darle la taza, pero intuyó que si Sophia le arrebataba el café, ¡no sería
bueno para ella!
Sin embargo, la verdadera intención de Sophia no tardó en ponerse de manifiesto.
“¡Stella! ¡Estás intentando robarme a mi hombre!”
Lo que Sophia quería realmente era salpicar el café caliente en la cara de Stella, ¡pero no esperaba que
esta tuviera los reflejos para evadirla!
Y como no consiguió agarrar la taza, simplemente empujó la bandeja.
De inmediato, el contenido cayó sobre la ropa de Stella.
En un instante, la joven quedó empapada de café. Y lo peor es que ese dia había decidido vestirse de
blanco. “Sophia, ¿es que no te basta?“, gritó.
¡Stella estaba realmente furiosa!
Si no fuera por el hecho de que llevaba una chaqueta bastante gruesa, jel café caliente le habria
quemado la piel!
De pronto, se escuchó el sonido de una puerta abriéndose
“¿Qué está pasando aquí!?“, exclamó una voz grave y muy conocida.
Stella no necesitó darse la vuelta para ver quién estaba de pie detrás de ella.
“¡Rene!…“, murmuró Sophia en voz baja.
La culpa no tardó en aparecer en sus ojos.
Capitulo 16.
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Rápidamente, se las ingenió para poner una mirada compungida y un gesto lamentable: “Oh, Stella trató
de arrojarme café en la cara! Quise apartarla, pero accidentalmente se lo derramé encima“, declaró.
¡Mientras hablaba, se acercó y envolvió sus brazos alrededor de RK, quedándose juntos como dos
tórtolos! Stella no encontró palabras.
¡Sophia fue quien le arrojó el café, pero tenía el descaro de afirmar que fue en defensa propia!
La joven resopló y, sin decir una palabra, se alejó.
¿Para qué dar explicaciones?
Sería inútil, ya que, de todos modos, Rene solo creería en las palabras de Sophia. ¿Por qué molestarse en
explicar?
No sería la primera vez que algo así ocurría.
Cuando Stella vivía en la mansión de RK, Sophia venía a visitarla con cualquier pretexto. Y cada vez que
se enojaba, le arrojaba toda clase de cosas, por eso, cuando esta vez Sophia intentó tomar el café, a
Stella no le costó adivinar sus intenciones.
Cada vez que las dos tenían una disputa, y el hombre acudia al escuchar la conmoción, Sophia se
comportaba igual, diciendo más o menos lo mismo.
En todos los casos, la culpable siempre era Stella.
Y aunque Rene era su marido, siempre hablaba en favor de Sophia, por lo que Stella terminaba luchando
sola y al final salía herida.
En tantos años, jamás se dio el caso de que él le creyera, ni una sola vez.
No obstante, Stella todavía trataba de explicarse hasta poco antes de marcharse definitivamente de la
casa de RK.
Pero cada vez que lo intentó, el resultado siempre fue el mismo, así que finalmente renunció a ganarse la
confianza de Rene.
Tal vez el hecho de confiar en alguien se basaba más en los sentimientos que en cualquier otra cosa, y
por eso él elegía creerle a Sophia. Aunque no lo viera con sus propios ojos, igual aceptaba sin objeción lo
que dijera esa mujer.
¡Era por su amor a Sophia!
Por eso, Stella decidió dejarlos que creyeran lo que quisieran, llevándose la taza vacía en la mano. Se
dirigió hasta el baño, y al llegar a la entrada, no pudo evitarlo y sus ojos se pusieron rojos con el
cosquilleo de las lágrimas.
Pensándolo bien, el incidente no era para tanto y, no obstante, le causó una profunda desazón. ¡Tal vez
fue por lo que sucedió hace seis años o porque se imaginaba a RK consolando a Sophia!
Sin importar cuál fuera la razón, se sentía muy deprimida e incómoda.
A veces, cuando lo pensaba, se arrepentía de haberse casado con ese hombre. ¿Por qué lo hizo?
El resultado fue un amargo divorcio y un viaje al extranjero para rehacer su vida.
Ahora, después de tantos años, volvía al mismo lugar… ¡Con la diferencia de que ya no estaba sola, tenia
a Adrian, su pequeño hijo, quien nunca había conocido el amor de un padre desde que nació!
Además, ¡ni siquiera podía decirle al niño quién era su verdadero padre!
Si ella le contara a Adrian que se trataba de RK, tendría que explicarle que también tenia otro hijo y que
pronto se iba a casar con Sophia, su hermana.
Sin duda, eso rompería el corazón de un niño tan pequeño, ¡y era algo que no estaba dispuesta a hacer!
Stella bajó la cabeza. ¡Estaba más decidida que nunca a sacar a Adrian de la ciudad X!
Debían irse lo antes posible. ¡Y mejor aún si se iban antes de que él se casara!
De lo contrario, era posible que no pudiera soportarlo. ¡Y él no valía la pena como para que ella y Adrian
se sintieran mal por su causa!
Una vez en el baño, Stelia se lavó la cara con agua fría y logró calmarse.
No era fácil sacar la mancha de café de la tela blanca, por lo que seguía siendo evidente a pesar de sus
esfuerzos.
Entonces decidió abotonarse la chaqueta para que las manchas no se vieran tanto.
No dejaba de decirse que la mala suerte parecía perseguirla desde que regresó del extranjero.
Pero ya que no podia permanecer ahí por siempre, Stella se secó las gotas de agua de la cara y abrió la
puerta del baño para salir.
Entonces vio una figura familiar de pie, cerrándole el paso.
RK se apoyaba en el marco y sus ojos se posaron en ella tan pronto como se abrió la puerta, dándole la
impresion de que había estado esperando durante mucho tiempo.
Stella le devolvió la mirada, decidida a seguir de largo.
Sin embargo, la puerta del baño de mujeres no era tan grande como para que ella saliera así sin más. Y el
hombre que bloqueaba la entrada era alto y fuerte.
Stella levantó la cabeza, miró sus profundos ojos azules y dijo: “Señor Kingston, disculpe, tengo que
salir!”


Enamorarme de ella después del divorcio

Enamorarme de ella después del divorcio

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Author: Artist: Released: 2023 Native Language: Spanish

Enamorarme de ella después del divorcio Introducción

Enamorarme de ella después del divorcio - Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven...

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